“Cuando uno trabaja ahí, sabe realmente lo que pasa”: El testimonio de un trabajador petrolero Mapuche en la Patagonia

Desde que fue descubierto el petróleo en la ciudad de Comodoro Rivadavia en 1907, Patagonia ha sido el centro de la industria petrolera y gasífera en la Argentina. Pero gran parte de la tierra concesionada a la extracción cae sobre los territorios ancestrales de comunidades originarias Mapuche. En las últimas décadas, muchas comunidades han tenido que lidiar con violaciones graves de sus derechos colectivos, represión estatal, e violentos impactos ambientales.

En el 2010, el segundo depósito de gas non-convencional más grande del planeta fue descubierto en el norte de la Patagonia, en la provincia de Neuquén. El gobierno nacional elogió el hallazgo como una oportunidad revolucionaria para el crecimiento sostenible, llegando a equiparar la Argentina con “una nueva Arabia Saudita.” Atraídas por subvenciones fiscales y exenciones de impuestos, las empresas petroleras más grandes del mundo, desde Chevron a Petrobras a Total, se han apresurado a invertir en la zona.

Pero movimientos de pueblos originarios se han movilizado para bloquear y derogar los nuevos proyectos extractivos, en defensa de sus territorios tradicionales.

José Manuel Rojas es un trabajador petrolero Mapuche de la provincia argentina de Río Negro, que ha trabajado en la industria petrolera y gasífera de la Patagonia durante las últimas tres décadas. Como técnico, ha trabajado en numerosos proyectos para diversas compañías multinacionales y nacionales. En su doble papel como activista de primera línea y trabajador de la industria petrolera, José ha vivido en carne propia los mundos contrapuestos de la extracción y la resistencia.

Acá nos cuenta sus experiencias.

DSC00369

“Error Humano”

“Yo he trabajado en la industria petrolera por más de veinticinco años. Trabajando ahí te das cuenta de lo que realmente pasa. Pero nuestras manos están atadas.

Cuando te contrata la empresa, firmas un acuerdo de confidencialidad, que te saca el derecho a hablar públicamente. También te capacitan en seguridad ambiental, pero eso significa que si ocurre algún daño ambiental, a vos te pueden echar la culpa por negligencia profesional, por evadir tu responsabilidad como trabajador para evitar la contaminación.

Cada vez que hay un desastre, los trabajadores y el “error humano” siempre tienen la culpa. Pero si el directivo te dice que sigas perforando a pesar de un fallo o una posible fuga, ¿qué podes hacer? Y si alguna vez empezás a cuestionar internamente lo que sucede en un sitio, rápidamente te trasladan a otro lugar.”

Contaminación, Sufrimiento, Negligencia

“Lo más alarmante que veo como trabajador es la contaminación. Siempre hay derrames, siempre brota agua contaminada que no se trata.

El agua contaminada muchas veces se tira así no más. Esa agua después se filtra en la tierra, en los arroyos y acuíferos de los que dependemos para el agua, de las que beben los animales. Las tasas de enfermedades que tenemos son horribles. Mi hermano, mi padre, mi hermana, todos murieron de cáncer. Ellos no estaban enfermos antes. Tenemos un problema gravísimo de agua.

Siempre que se produce un derrame o una fuga, se hace todo para encubrir el incidente, no para solucionar el problema. La actitud de los directivos generalmente es “vamos a cubrirlo rápido antes de que vengan y nos rompan las pelotas.” No se utilizan técnicas apropiadas para tratar la contaminación, la tierra contaminada. Hacen otras cosas, más superficiales. Por ejemplo, excavan la capa superior del suelo contaminado y la arrojan sobre las carreteras. Pero cuando llueve, el residuo del petróleo que está en la tierra contaminada se filtra de nuevo por las corrientes de agua. Los animales y las personas después toman esa agua.

DSC00374Otras técnicas para prevenir la contaminación son totalmente inadecuadas. En muchos sitios, se colocan mantas hechas con plumas de pollo alrededor de los taladros para atrapar y absorber los residuos de hidrocarburos que vienen de la perforación. Pero estas mantas son muy finas. No sólo se filtra el petróleo a través de las mantas y cae a la tierra, pero las mantas se desintegran y nubes de plumas de pollo flotan por todos lados. Los animales después comen estas plumas y se enferman. Al fin y al cabo, todos los combustibles fósiles contaminan. Es así.” 

Costos y beneficios

“Extraer gas y petróleo en la Patagonia, más que nada cuando es no convencional, es muy caro. Tenés que pagarle a mucha gente, tenés que traer mucha gente de afuera, y tenés que extraer a 3500m, no a 600m como en Estados Unidos.

Hace unos años, cuando se anunció que se encontraron enormes nuevas reservas acá en la Patagonia, todo el mundo llegó acá a Vaca Muerta [provincia de Neuquén]. Las empresas contrataban a miles de personas. Pero para que el negocio sea viable, el barril de petróleo tenía que estar más arriba que 80 $. En aquel entonces tenía sentido. Pero ahora, con la caída de los precios, muchos colegas están siendo despedidos. Es un desastre.

Afortunadamente sigo con laburo, lo que significa que gracias a Dios, puedo llegar a fin de mes. Pero los agricultores locales que están al lado de los pozos, trabajan de las ocho de la mañana hasta las seis de la tarde, desde el primer rayo de luz hasta el último, y ​​ganan 3000 pesos (US$212) por mes. Pensá en eso. Familias con tres o cuatro hijos, ganando ese tipo de dinero. Yo conozco a una familia de fruteros que van a mi iglesia. Tienen 6 hijos, y entre todos ganan 6000 pesos (US$424) al mes. Sólo pueden permitirse una bicicleta. Cuando vienen a la iglesia, se van turnando en la bicicleta, volviendo para buscar al siguiente miembro de la familia, y así sucesivamente.

Esa familia recibe 2 pesos (14¢) por cada kilo de manzanas de alta calidad que pueden vender al exterior. El resto de su cosecha, para el consumo doméstico, vale 60 centavos (4¢) el kilo. Es una locura. Sin embargo, los economistas y los medios de comunicación no se preocupan por las manzanas a 2 pesos. Ellos se preocupan por los barriles de petróleo en US$30.

Con una realidad agrícola tan triste, no quedan muchas oportunidades para nuestras comunidades, aparte de las que ofrecen la industria del petróleo y el gas. Uno se encuentra con pocas opciones. ¿Querés ir al hospital público a las cinco de la mañana para una posible cita con el médico a la tarde? ¿O querés algo mejor? ¿Querés tener el lujo de poder comprar agua potable, o vas a beber el agua contaminada de la canilla?”

“Nos dejaron esta sangre”

9655337343_d2589c91ab_k“Como trabajadores petroleros Indígenas, hemos sido capaces de ganarnos la vida, capaces de mantener a nuestras familias. En este país sin embargo, si un indio tiene éxito, si un indio tiene zapatos, la gente comienza a cuestionar. Va en contra de la imagen de los indios descalzos, desesperados, estúpidos.

Esa es la imagen que tienen en sus cabezas, y refleja la actitud paternalista que tienen con las comunidades Indígenas cuando se trata del petróleo y las tierras.

Cristina Kirchner [ex presidente de Argentina] salió y dijo: “Vamos a devolverle las tierras a los pueblos originarios.” ¿Pero que se hizo? Es la misma historia de siempre. Al igual que con los colonos españoles, la actitud es: “ah, mira, sos Indígena, toma este bonito espejo de colores, mira tú reflejo, y ahora te sacamos la tierra.” Sin embargo, nuestros antepasados nos dejaron esta tierra, nos dejaron esta sangre. Y no se puede contaminar la sangre.” 

“Cuatro años de robo”

“El petróleo mueve países, y los grandes capitanes del petróleo mueven el mundo. ¿Porque los gobiernos no promueven tecnologías solares por ejemplo? Porque las grandes empresas petroleras entrarían en bancarrota.

En esto, todos los políticos están unidos. No ven la realidad. No entienden las consecuencias de estas prácticas.

Vienen en helicópteros a los sitios, y les muestran un circo. Cuando los políticos visitan estas zonas, las alcaldías riegan las rutas desde lo helipuertos para esconder la condición de las vías.

Y la gran mayoría de la sociedad tampoco lo entiende. Pero nosotros, como personas, tenemos que cuestionar y preguntarnos: ¿que nos da más riquezas? ¿Más prosperidad?

En la Argentina, antes éramos uno de los países más ricos del mundo, sin petróleo. Teníamos agricultura, vegetables, la pesca, la ganadería. Pero acá en el Sur, llegó el petróleo y desplazó a todo eso. Vinieron de lejos, y le dijeron a la gente: “olvídense del país, ustedes pueden ser ricos”. Y muchos fueron atraídos por esa promesa.

Pero fíjate donde estamos ahora – no nos hemos desarrollado, y tenemos una tierra podrida. Entonces, en vez de perdernos con la mirada en promesas falsas, tenemos que preguntarnos seriamente: ¿qué hay acá? ¿Qué podemos hacer? Tenemos que pensar en el futuro. Si tendríamos un mejor sistema de agricultura, la comida no sería tan cara. Pero eso también significa pensar críticamente. Algunas formas de agricultura no son tan buenas. La soja por ejemplo, agota y no regenera la tierra, así que necesitamos cultivos que no destruyan la tierra.

Hay un montón de preguntas. Pero se trata de tener y seguir una visión de un país. No quiero un país con cinco billonarios y cinco millones de personas en la miseria. Quiero un país que le de oportunidades a la gente, que les de lo que les pertenece.

Pero eso va directamente en contra de muchos intereses. Los políticos piensan en el mañana, piensan en los cuatro años que van a estar en el gobierno. Ellos planean cuatro años de robo después de los cuales puedan comprarse 500 hectáreas de tierra para retirarse en una parte de la Patagonia sin contaminación petrolera.

Pero necesitamos algo mucho mejor que esto.”

Nota: Los nombres en esta entrevista han sido cambiados para proteger la personalidad de los mismos.

Fotografías por Daniel Macmillen Voskoboynik y Emiliano Ortiz

José Manuel Rojas was born into a loving family of five. He is happily married with three daughters, and is soon to be a grandfather. / José Manuel Rojas nació en una familia amorosa de cinco hermanos. Felizmente casado y con tres hijas, está pronto a ser abuelo.